no está todo el día, te lo confieso. la codicia a veces la empuja hasta otro rincón. ¿como puede uno sentirse miserable en la efervesencia del camino de hacerse rico? . ella no baja. más bien sube, de la tierra a mis labios dejando al descubierto el reverso de mi sonrisa. ni tan llorada ni tan recor-dada por tí. ¿por qué todas nuestras fantásticas cosas desfilan ante mí con sus vestiduras de verano, de recuerdos? jornadas laborales inventadas y trabajos construidos. alzamos los brazos pidiéndole a Dios o al Estado la solución a nuestros problemas. tú no tienes soluciones. y mi pena. que sube-no baja. no está resuelta.
martes, 20 de diciembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
cuántos cuántos
¿Cuántos días tendrán que pasar?
¿Cuánta fe gastaremos esperando a las generaciones que lo harán?
¿Cuántos estudiantes han pensado, de cara a la madrugada de la ciudad; "ahora es cuándo"?
¿Cuántas veces el frío le ganará al sueño y nos desvelaremos en un liceo con la cara y llos nudillos helados?
¿cuántos cuerpos mal alimentados por tallarines pegados se ducharán entre hongos?
y cuántos serán los cuerpos de huelguistas, irreversiblemente arruinados, que decidirán no comer?
¿cuántas preciadas ollas echarñan a perder todas las mamás, tías y abuelas recordando una Dictadura no tan lejana?
¿cuántos plebiscitos y fotocopias regaladas para convencer a tus iguales?
¿cuántas bombas del valor de un arancel?
¿cuántos limones venderán los ambulantes?
¿cuántas mañanas más repetiremos los gritos aprendidos sobre la marcha?
¿a cuántos adultos escépticos habrá que convencer?
¿cuánta agresión y apoyo soportaremos a la par?
¿cuántos estudiantes de región declararán en Los Héroes, estar dispuestos a morir por algo?
¿cuántas Fuerzas Especiales, especialmente represoras, sacarán lumas láser y perseguirán a gente por las veredas?
¿por cuántos chorros del zanjón de la aguada con gas habrá que dejarse bañar?
seguiremos inhalando amoniáco para poder respirar el común smog.
¿cuánto tendrá que ocurrirle a estas generaciones para que vuelva el miedo?
¿cuánta intransigencia precisamos para que nos escuchen?
¿cuántas horas te deberé negar para hacer algo por los que todavía no nacen?
¿cuántos profesores serán despedidos?
¿cuántas piedras rajarán el cielo?
¿cuántos petitorios, demandas, divisiones y clases improvisadas?
¿cuánta lucha nos queda?
¿cuánta sangre en la cara como consecuencia de los gritos?
se alzan banderas
nos cubrimos, lienzos de pvc
barricadas sin preparación
jóvenes sin preparación?
¿cuántos NOS son necesarios para que este país cambie?
Publicado por Ninguna en 18:31 0 comentarios
según tú
Es bello y triste esto de entregarse a pedazos y no salvarse ni una parte
es más bello que triste preguntarse si se ama o no
y es más triste a veces, una certeza negativa que una duda permanente
es bello esto de reírse sin motivos, aunque sé que tú eres mi razón que no pienso
es triste quererse pensando en fechas que matan
Sin embargo, es más bello, que nunca nada va a ser así
y aunque se nos pongan los ojos verdes, llorosos, vidriosos...
la belleza no la pierden los cuerpos sin caminos,
y los abrazos hierven la tristeza,
y a veces,
si tienen suerte,
la evaporan.
Publicado por Ninguna en 18:23 1 comentarios
sábado, 30 de abril de 2011
Queque
Cuando la Revolución fue un hecho, el Señor Don Mister estaba en su tina intentando relajarse y todo lo que el Señor Don Mister intentaba, le salía estupendamente, tal fue la laxitud de su cuerpo que defecó ahí mismo y así, nadando en su propia mierda, fue que lo encontraron Los Quiltros. Cuando despertó, estaba en una pieza tan pequeña que lo hacía sentirse un queque dentro de su molde en el horno, si respiraba hondo sentía las murallas oprimiéndole el pecho. Sonaron unas risas, le pareció que provenían de su cabeza, no parecían tener origen en el espacio, como si nacieran y murieran constantemente en sus oídos. De pronto, cada poro de su piel amarillenta fue atravesado por una aguja, el lapso, tan microscópico, no le permitió sentir dolor. Que suerte, porque no podría haber abierto la boca para desquitarse, el maxilar lo tenía tan fijo a las paredes-molde que no podía ni articular un silbido. De pronto llegó, una energía desbordante lo hacía sentirse inmortal y superhéroe, sentía que podría correr una maratón y media sin cansarse, quería saltar y saltar como nunca lo había hecho en su infancia de obeso mórbido, quería fornicar, andar en bicicleta, jugar tenis en el Club con el campeón mundial de turno y claro, no podía moverse un milímetro. Involuntariamente comenzó a temblar, pero le dolía tremendamente, era como taladrarse sin ser capaz de desenchufar el taladro que uno mismo acciona. Pero la energía seguía ahí, obligándolo a moverse, con ganas de bailar salsa, él, que apurado había bailado el sobrio vals de su matrimonio, las risas siguieron, intentó controlarse, el dolor lo adoctrinó durante horas, hasta que se cuerpo agarrotado prefirió contener la energía que seguir golpeándose. De a poco fue disminuyendo, el Señor Don Mister recién tuvo cabeza para cuestionarse que hacía allí metido, no podía hablar, nunca fue un buen telépata y las risas inconstantes no le informaban mucho, le dolía especialmente la nuca, como si se hubiera golpeado. No recordaba más que el agua caliente, el cuerpo jabonado, su caca jabonándose y cerrar los ojos. No. lo último no lo había alcanzado a hacer, bien podían habérselos cerrado con un golpe, como tirar un telón a negro apretando un botón que haga aparecer las cortinas. Esto podía ser una nueva práctica sadomasoquista de Micky, se había enamorado de la innovación de su secretaria pero esto ya había pasado la cuenta, la energía fue mermando, ya no se sentía una bomba atómica con ganas de ser lanzada, Micky no le haría tanto daño o al menos el exceso de daño vendría aparejado con un exceso de placer. Esto tenía que ser otra cosa, de nuevo las agujas, otra vez el desborde energético, se convirtió en taladro y usó el dolor para inmovilizarse. Sin embargo, esta vez, fue aún más insoportable, querer pero no poder era lo más miserable que le había tocado vivir. Los días siguientes, Ellos (como llamaba a los autores de las risas, no precisaba si de su tortura) sustituyeron los intervalos entre una inyección y otra por lapsos de insoportable picor, tipo peste cristal intensificada y, naturalmente, permanecía sin rascarse. Al cabo de lo que le pareció un mes, se preguntó si podía considerarse ya un paralítico y concluyó que a los tullidos al menos les quedaba la resignación. A él le quedaba todo en una situación de sorprendente inutilidad, que claramente no era lo mismo. Antes del segundo mes, el Señor Don Mister aprendió, desconociendo la palabra exacta, que era la impotencia. Y para esta no le bastaba el viagra, para cuando llegó a esa insoportable afirmación, cada tantas risas, parecía escuchar, un par de lágrimas rodando. Se mentía diciendo que eran de pena (y no de alegría como evidentemente eran) y claro que le resultaba, porque casi todo lo que el Señor Don Mister se proponía, le salía estupendamente.
Sábato no lo habría leído.
Publicado por Ninguna en 21:25 1 comentarios
lunes, 25 de abril de 2011
no panorámica
Me falta rigor y culpa
Mi ira se convirtió en un potro lento, ya impotente, que somete a las yeguas pasado mañana
Los conceptos claros mimetizan los matices;
Toda agresión de un hombre chileno es machismo
Todas las cosas que dice un borracho son justificables
Todos nos podemos superar
Ah, las totalidades absolutas tienen taaantas excepciones…
Publicado por Ninguna en 21:52 1 comentarios
viernes, 22 de abril de 2011
Se acaban los taxis
Lluvia no era una palabra que pudiera ponerse entre Abril y mil y hacer una buena rima, abril cogollos mil, abril impuestos mil, abril lluvias mil, el cambio climático había sepultado la rima décadas antes. Sin embargo, como si el cielo quisiera defraudar a cada humano que gritara anunciando su comportamiento, al terminar el noveno día del mencionado mes, el pipí de Dios tocó los techos. Al oír el goteo incesante, la posibilidad de un chispeo apareció inmediata, no obstante, el proceso mental de todos, descartaba cualquier posibilidad si se tenía en cuenta la tarde soleada, el calor agradable y el hecho que hasta el Gobierno del cambio consintiera no cambiar el horario de verano, que seguiría operando los próximos dos meses, como un vestigio penoso e inútil de las terminables vacaciones. En consecuencia, cuando no se pudo explicar el sonido de las gotas estrellándose suavemente, como si prefirieran caer en paracaídas a un frenético suicidio, la gente tuvo que caminar dos metros hasta una ventana, y ante la maravilla de una llovizna inusual abrir las puertas y contemplar con la piel lo húmedo que se volvía el aire. Una lástima si nos detenemos en la conversación que mantenían dos escolares respecto a una teoría best seller que intentaba validarse mediante ejemplos de éxito re contra probado, resumiéndose afortunadamente como una suerte de ley de atracción, si enserio lo quieres, en serio se cumple. Escolar número uno dejaba de lado los ejemplos humanos y pretendía explicarle a escolar número dos que la desertificación y desforestación que tenía loco a Greenpeace no era más que un suicidio masivo de gran porcentaje de los árboles mundiales. Pero no para todos fue una interrupción desfavorable el tener que comprobar en totalidad de sentidos la realidad de la lluvia, para la Asesora del Hogar curiosa, que sacudía con un paño el velador de su Patrona ociosa, que probablemente estaría en la feria comprando matas de perejil o tejiendo muñequitas japonesas a croché, un nuevo foco de atención la salvó de la sicosis. Mientras limpiaba, no pudo dejar de observar la cubierta del libro que su Patrona pretendía leer, la tapa la absorbía la foto de una niña, de lentes y mirada penetrante, sentía que la estaba traspasando y la haría revelar todos sus secretos en voz alta a los útiles de aseo si algo, cualquier cosa, no la hacía apartar la vista. Para un aplicadísimo estudiante de cuarto básico, el asunto de la lluvia baño su estrés, tomó pan, tomó bebida y miró por su balcón diciendo: tomad y bebed, que este chaparrón me condenará a la gripe, enfermedad de duración estimada una semana, que me mantendrá alejado de los cuadernos y las diapositivas pseudo didácticas. El perro, perteneciente a una estirpe más antigua que cualquier cucaracha, movió su trasero a la izquierda, encogió sus patas y cerró los ojos, agradeciendo la disminución futura del tráfico peatonal. B siguió mirando su computador, había conectado una webcam al patio, no quería forzar sus rodillas caminando y maldecirse una vida tan poco sedentaria cuando tuviera 74. Un trío de indigentes pensaron (y es que la gente de la calle desarrolla el pensamiento conjunto mejor que cualquier telépata o profesor de reiki); se nos viene otro Invierno, a falta de agua no nos lavamos, nuestra suciedad apena, exceso de agua hasta las veredas nos lloran y las monedas caen rápidas como gotas. Y la vergüenza de un beso púber con lengua, se refugió detrás de un kiosko, un resfriado dicen que vale, el primer beso bajo la lluvia.
Publicado por Ninguna en 1:20 0 comentarios
lunes, 21 de marzo de 2011
Los Macs
Cuando miró el ojo azul verdoso entreabierto tuvo noción de lo ocurrido, no magnitud, eso tardaría en llegar, lástima que su mente funcionaba mejor con la rabia, no podría pensar en una buena solución de aquí a las dos de la tarde. Al menos ya no temblaba, la tensión se había esfumado en cuanto las manos terminaron de crisparse, nunca había usado collar, eso había sido una ventaja, aunque ahora que lo pensaba, podría haber centrado su vista en unas perlas o un cuero de feria artesanal y así no tendría que haber visto esos ojos desorbitarse, mirar una luz y quedar entreabiertos, como paloma devorada por moscas. Aún no tenía el tronco tieso ¿cuánto se demoraba n? abrió la ventana para dejar escapar el mal olor, se arrepintió, los vecinos podrían olerla, volvió a arrepentirse, los vecinos se habían ido de vacaciones antes de ayer y no volverían hasta quince días más. ¡Qué lástima! No saldrían en los diarios sensacionalistas exhibiendo un escáner de su personalidad, cuando el hecho fuera noticia (y no tardaría en serlo, apostaría a que saldría en el noticiario de las diez, donde sustituirían las tomas de playas populares con tipas guapas por una crónica morbosa que harían picadillo en el matinal) ellos estarían lejos y quizás agradecidos de no haber visto nada. Solo faltaba una hora y cuarto para las dos, no se esmeraría en ocultar lo ocurrido, lo que sin duda sería más escalofriante para todos en la casa, Juan lloraría furioso y trataría de matarla, una seguidilla de asesinatos, si podrían hacer una película, la mamá se limitaría a llorar, abrazando el cuerpo, el papá sería el de la reacción más sabia o tal vez justo lo encontraba sin paciencia y corría a buscar el bate y sálvese quien pueda, en una de esas la encerraba en la pieza y llamaba a los pacos, racionalmente correcto, predeciblemente predecible. Pensó que sería mejor ahorrarse las escenas, muy venezolano para su gusto, preferiría que persiguieran un asesino fantasma y las lloraran a las dos juntas, brillante decisión y sin un rastro de rabia, estábamos mejorando, lástima que fuera demasiado tarde. Silenció ambos celulares, acto seguido fue por la silla de ruedas, otro hecho lamentable: no podría seguir con la obra, el papel de inválida era interesante, muy Sthephen Hocking que su personaje fuera excesivamente brillante pero bueno, no le costaba aprender un par de datos freaks que descolocaban al espectador con ignorancia promedio. Con muy poco esfuerzo la sentó en la silla, el ojo seguía medio abierto, buscó los lentes de sol en el baño, se los puso, le cerró la boca, estaban listas para pasear. Tomó un taxi en la esquina, el mismo taxista, que se esmeraba en ser un doble de Elvis Presley, guardando proporciones, la subió. Va callada, tiene necrolepsia, ¿y eso sería?, se queda dormida en cualquier momento en cualquier lugar, por eso la silla, exactamente. Bajaron cerca de la ex casa de los abuelos, a la muerte de él la vendieron y la mandaron a un departamento, lástima, pese a que casi se había ahogado en la piscina la casa era de esos espacios infantiles donde al parecer todos se esforzaran porque no tuvieras traumas ni malos recuerdos. Qué suerte que había rambla, se preguntó si estarían abiertos, si y baratos, el precio le daba lo mismo, nunca había tenido demasiado interés por el dinero, que irónico, pensar que fue pro trabajo traducible en dinero que empezó la discusión. Decidió dejar la silla a un lado, pasó uno de los brazos por su hombro y la cargó hasta la boletería. La mujer la miró de arriba abajo, dos adultos, no dijo nada más y la mujer ni si quiera miró el citófono que comunicaba con seguridad, que agradable la gente que no hacía preguntas. Se subió en un huevo verde blancuzco, falsamente fluorescente. Se tambaleó como barco pirata mientras se acomodaban, quedaron frente a frente, una vez hubieron avanzado unos metros y comenzaron a elevarse le quitó los lentes, era preciosa, que lástima que no hubiera donado sus óvulos o algo así, habría más gente linda en el mundo. Tenían un futuro esplendoroso ahora que lo pensaba, no habían hecho un montón de cosas, pensó que no había cambiado el mundo y se rió en voz alta ¿qué mierda era cambiarlo? Uniría a su familia en post de un abogado, un juicio, un horror en el servicio médico legal, al menos cambiaría tres realidades, era suficiente para alguien de menos de una veintena. Pensó que no había dejado una carta, más que mal sería un suicidio y era la oportunidad para escribir algo que si o si todos leerían, suerte que la sobrina no tenía uso de razón, podía ser una historia que les contaran cuando fuera más grande y retorciera fundiendo su cerebro adolescente con nuevas fantasías criminales producto de la frustración o el aburrimiento. Quizás se obsesionaba con la idea y recorría las bibliotecas buscando todos los diarios de esos meses, que importaba, faltaban dos años para el fin del mundo o eso postulaban en youtube y lo que dice youtube, tiene que ser verdad. Examinó el interior del teleférico, multitud de tags y filosofías con plumón, se paró en seco (así todo no estuviera moviéndose) ahí en un rincón, entra un Jano y Lucha estaba su propia escritura, de siete años atrás. …. Estuvo aquí y a la izquierda, con mano temblorosa y letras grandes el nombre de ella. Que buena tarde había sido esa, no habían podido entrar al zoológico pero habían rodado por el pasto del cerro una hora seguida. Que agradable era el cansancio que venía después de jugar, era más fácil reírse, pese a las provocaciones y las continuas bromas, que a veces, pasaban la cuenta. Tenía que concentrarse por última vez, el recorrido podía terminar y no tendría tiempo de tirarse. Cien metros más y llegarían al trecho más alto, abajo solo rocas gigantes, no sería un cadáver bonito, entreabrió la compuerta, arrojó los celulares a modo de prueba, los vio caer pero no hacerse añicos. Se quitó las zapatillas, a alguien le servirán, error, tenía que parecer un asesinato, no se las daría tan evidente, nunca había subestimado la sagacidad de la gente, la tele creaba detectives y todos veían tele, se las volvió a poner, adelantó un pie al vacío, cincuenta metros, un temblor le recorrió la columna hasta el coxis, ella solía burlarse de su dolor de coxis, haciéndolo soportable, al rato ya le daba tanta risa que podía olvidarse del dolor. Lo único que le dio pena fue tener que separase ahora, sabía que si había algo parecido al espíritu estaba encadenándose al cuerpo, esperando la muerte conjunta, entonces abrazó el cuerpo, con el brazo libre abrió completamente la puertecita y se lanzó de espaldas. Había sido la curiosidad inconsciente, nunca filmaban en las películas lo que quedaba detrás cuando alguien caía, pensó que pasaría si caía y no moría, si el golpe la dejaba completamente paralizada pero viva, por primera vez sintió algo parecido al horror, recordó de pronto algo ¿cuántos segundos tardaba uno en estrellarse? Si eran dos nadie podía imaginarse todo lo que se puede pensar en los últimos dos segundos, si uno sabía caer no se quebraba, si el cuerpo resistía el golpe se quebraba entero, se aferró al cuello inerte de su hermana y se hizo detestar la idea del suicidio, la piel se movía hacia arriba, por el roce del aire, iba a tocarse el labio cuando su espalda tocó el suelo y no alcanzó a escuchar el crujido del golpe, lo último que vio fue el pelo de su hermana empujado hacia arriba por efecto del aire. Y e último pensamiento lo dedicó a la hipotética situación de una nueva discusión en alguna nube solitaria, porque sabía que podría matarla y matarse hasta la eternidad y siempre acabarían juntas, inertemente abrazadas para siempre, desde siempre, desde el útero.
Publicado por Ninguna en 22:23 0 comentarios
viernes, 4 de marzo de 2011
palpedro
La vida puede ser espiral o circular, depende como anden nuestro ánimos existencialistas, deberíamos haber nacido de distinto huevo en un mismo estómago (o útero) no obstante, si fuéramos mellizos nunca habría tocado La Magia al encontrarte. Eres un lápiz de tinta verde que nunca está malo, lo bueno de tu vida y la mía es que son cuentos de rock progresivo, así muramos (muro de frenar) todavía, en el lugar más arriba del cielo podríamos seguir dialécticamente autodiciéndonos somos el manifiesto viviente de una utopía imposible, somos el mejor fracaso de la pueblopolis e intentamos vendernos como una estupenda pérdida de tiempo. No tenemos miedo a contagiarnos de SIDA y morir con el cuerpo repletado de heroína (aunque somos nuestros propios héroes) cinco década antes. Nuestra canción está explotando constantemente con cada café en cada parque, también pienso que el cappuccino vainilla es más rico que el cappuccino solo. Ni el partido comunista nos podría hacer compañeros, va en nuestra naturaleza ser compañeros de la vida porque admiramos las revoluciones inútiles y somos felices con poco. Puede ser, que cada vez que nos vemos, le ponemos play a la capacidad de asombro, esa que nos movía cuando teníamos cinco, ocho o un mísero decenio, cuando nos imaginábamos todo excepto conocernos.
Publicado por Ninguna en 18:43 0 comentarios
domingo, 27 de febrero de 2011
abierto todo el año

tienes la nariz de resbalín y los mejores besos, exhibidos con seguridad de museo, colgando de la boca.
Publicado por Ninguna en 14:26 0 comentarios
miércoles, 23 de febrero de 2011
más bipolar que la Guerra Fría
Me comprometo con el mundo, mis hijos y todos los hijos nonatos y prometo también a los mortinatos, que querrán levantarse y tendrán más motivos para volver a amar el sol. Ni quince millones ni China entera, soy mi propia democracia, el Universo es grande y yo no tanto, pero si me puedo ocupar de esta minúscula partícula que insiste en su inmensidad, ilusas e ilusos, ilusorios también, les prometo y no les juro (porque no necesitamos invocar a nadie) que vamos a reír todos juntos, ocho años seguidos.
Publicado por Ninguna en 9:55 2 comentarios
esto no es el disco de Patti Smith
Café en la mañana, sedante de San Juan en la noche. Nosotros no vivimos para las drogas, ellas viven para nosotros, que no es arrogancia humana decir que si no las consumiéramos no existirían, ese es el complejo ante el que nos paramos con zapatillas de indiferencia, somos estúpidos, solitarios con desquiciante capacidad para compartir (juntar soledades le dicen unión) y responsables hasta de nuestra irresponsabilidad. Sí, todos deberíamos haber nacido caballos.
Publicado por Ninguna en 9:48 0 comentarios
martes, 15 de febrero de 2011
le quise escribir un poema a tu boca pero no sé escribir poesía
Me enamoré de la vida antes de saber que la vivía. Y esta noche, en un azar detonado por lo bebido, declaro como posibilidad dentro de las infinitas, seriamente, haberme enamorado de tus hombros. Meses atrás le escribía odas encubiertas a tus brazos despiertos, tanto fue que me sonaron a comercial de marca invendible. Ahora me siento como un volcán que podría llorar lava si no se transforma junto contigo en un globo aerostático. Es muy poco tiempo para mis principios, mi racionalidad y son treinta decenios de milenios, en mi piel, durante mi asma. Sería tan burdo como cierto gritarle a tu ausencia; abrázame.
Publicado por Ninguna en 3:12 0 comentarios
jueves, 10 de febrero de 2011
jhonny dos gambas
soy una bolsa de sudor adolorida y millonaria
Publicado por Ninguna en 14:13 0 comentarios
martes, 8 de febrero de 2011
en los fines de la siesta
Desperté y el mundo ya se había oscurecido para siempre. Hoy, era el día del crepúsculo eterno; una luz bastante mediocre que nada se compara con la casi noche de siempre, aun así, la humanidad la estaba esperando desde que el primer ser humano fue un feto jugoso y cabezón. Que vino primero, ¿la mujer o el feto? ¿el útero o el sexo? El amor o el sexo? Sexo o los sexos?. No tenía tiempo para contestarme, nos hemos vuelto una raza bastante focalizada ¿sabes? Yo tengo que salir a matar gente aún, no ando con ganas de asesinar a nadie, deberíamos venir con un sensor motivacional, corporalmente deberíamos estar bloqueados para situaciones que no nos llenan, es la felicidad mundial más técnicamente segura que se me ocurre. Seguro no sale tan cara, lo industrial abarata costos, podría apostar que en China vivir cuesta un respiro, a diferencia de Chile, que somos meláncolicos borrachos. Y no nos enseñan a poner tildes, retroceda 44 palabras (un claro ejemplo) y contamos como un tren que va a pasar por quien cuenta sin piedad, como en el peor crepúsculo interminable que ha visto la eternidad, por eso a los niños les aterra la oscuridad, y a los adolescentes las matemáticas, tienen miedo que alguien les robe el plan de suicidio perfecto.
Publicado por Ninguna en 21:10 1 comentarios
domingo, 16 de enero de 2011
antes que te bajes del bus
Que te puedo decir, que no suene a repetición si lo sentimientos son tan repetitivos… podría inventarte por ejemplo que la playa tiene más gusto a sal y me vuelvo más rápida que las olas cuando tu estás en la orilla, tocándole guitarra a las gaviotas. Podría decirte camina hasta infiernillo y no te cruzes con mis palabras ácidas, que son tan ligeras que un soplido de grillo puede mándarlaas lejos. Yo puedo cocinarte tallarines y arroz con pimentón, puedo llenarte la cama de flores y despertarte a besos de mantis religiosa. Hoy por hoy no puedo renunciar a tu cariño eléctrico, ni a tu forma de decir ya ni a tus rasgueos por mi piel. Sin embargo puedo, darte la razón cinco minutos, dejar que vuelvas a tu casa, y sentarme sintiéndome absurda, a dibujarte presentes.
Publicado por Ninguna en 1:32 0 comentarios
martes, 11 de enero de 2011
bosques
Aún no me baja el sueño y siento que tu canción me va a atrapar como una ola en cámara lenta de agua embotellada gasificada, ese aliento era de hielo o decibeles, que tu mar no me derribe, no me atravieses con tu lanza hacia caminos que si conozco, cuantos cantan contigo? Yo si lo hago pero (no) en voz alta, todavía no se me acelera el pulso, haz un mejor intento de matarme de miedo… puede ser el bosque de Awa , mi mamá me interrumpió y me cortó el aire en medio de mi carrera por el ramaje tecleo con los ojos cerrados imaginando que estoy allá una jauría de serpiente (s) con alas me persiguen, nos persiguen porque te encontré y te llevé de un brazo corres tan rápido como yo aunque sé que puedes más, le pongo play de nuevo o si no nos atraparán. No hay que pisar ninguna rama que se pueden enojar, no hay que encender ni un pedazo de aire que podría salirse de nosotros, no hay que correr tanto, que por ahora me llega viento helado a las piernas y pareciera que estamos a salvo.
Publicado por Ninguna en 0:24 0 comentarios


