domingo, 16 de enero de 2011

antes que te bajes del bus


Que te puedo decir, que no suene a repetición si lo sentimientos son tan repetitivos… podría inventarte por ejemplo que la playa tiene más gusto a sal y me vuelvo más rápida que las olas cuando tu estás en la orilla, tocándole guitarra a las gaviotas. Podría decirte camina hasta infiernillo y no te cruzes con mis palabras ácidas, que son tan ligeras que un soplido de grillo puede mándarlaas lejos. Yo puedo cocinarte tallarines y arroz con pimentón, puedo llenarte la cama de flores y despertarte a besos de mantis religiosa. Hoy por hoy no puedo renunciar a tu cariño eléctrico, ni a tu forma de decir ya ni a tus rasgueos por mi piel. Sin embargo puedo, darte la razón cinco minutos, dejar que vuelvas a tu casa, y sentarme sintiéndome absurda, a dibujarte presentes.

martes, 11 de enero de 2011

bosques


Aún no me baja el sueño y siento que tu canción me va a atrapar como una ola en cámara lenta de agua embotellada gasificada, ese aliento era de hielo o decibeles, que tu mar no me derribe, no me atravieses con tu lanza hacia caminos que si conozco, cuantos cantan contigo? Yo si lo hago pero (no) en voz alta, todavía no se me acelera el pulso, haz un mejor intento de matarme de miedo… puede ser el bosque de Awa , mi mamá me interrumpió y me cortó el aire en medio de mi carrera por el ramaje tecleo con los ojos cerrados imaginando que estoy allá una jauría de serpiente (s) con alas me persiguen, nos persiguen porque te encontré y te llevé de un brazo corres tan rápido como yo aunque sé que puedes más, le pongo play de nuevo o si no nos atraparán. No hay que pisar ninguna rama que se pueden enojar, no hay que encender ni un pedazo de aire que podría salirse de nosotros, no hay que correr tanto, que por ahora me llega viento helado a las piernas y pareciera que estamos a salvo.