Que te puedo decir, que no suene a repetición si lo sentimientos son tan repetitivos… podría inventarte por ejemplo que la playa tiene más gusto a sal y me vuelvo más rápida que las olas cuando tu estás en la orilla, tocándole guitarra a las gaviotas. Podría decirte camina hasta infiernillo y no te cruzes con mis palabras ácidas, que son tan ligeras que un soplido de grillo puede mándarlaas lejos. Yo puedo cocinarte tallarines y arroz con pimentón, puedo llenarte la cama de flores y despertarte a besos de mantis religiosa. Hoy por hoy no puedo renunciar a tu cariño eléctrico, ni a tu forma de decir ya ni a tus rasgueos por mi piel. Sin embargo puedo, darte la razón cinco minutos, dejar que vuelvas a tu casa, y sentarme sintiéndome absurda, a dibujarte presentes.
domingo, 16 de enero de 2011
antes que te bajes del bus
Publicado por Ninguna en 1:32
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario