domingo, 29 de diciembre de 2013

a falta de título escribo más imperialista que números romanos

I

y si yo coleccionara invisibles
y si todo el mundo se fijara en lo que no fuimos pero aparentamos ser
Hombre. peligro de hojas rasguñadas
nunca supe escribir ni leer
pero si supe ser un pueblo-cuerpo-poema

II

¿qué predican los discursos de mayúsculas y con traductores para sordos mudos?
hay una Antártida descongelándose en un grito largo como túnel que atraviesa montaña,
aquí expatriada
mi ciudad líquida lupula es mi ex patria,
y por más que para todos los del otro lado del muro las palabras sean re-algo
no puedo encontrar mi re-patria.
arraigado el desarraigo miro las lacrimógenas calles sin salidas de emergencia,
sin manuales ni José Manueles,
sin sangre invisible,
solo balas de visible publicación diaria de neo o post miseria.

III

Ya no hay porcelanas ni langostas
solo Lan sobre cielo
y lanas por ser
hay hilos tejidos sobre los ojos de los si videntes,
somos un plato con error de fábrica vendido a $490 en Estación Central.
somos ese canasto de liquidación que sueña ser porcelana,
a la manera de un cóndor de zoológico,
a la manera de una campesina vietnamita que trasladó bombas pedaleando entre marines gringos,
a la manera de Ho Chi Min que hizo la guerrilla y rayó poesía.

IV

¿cuántos desaparecieron antes que nosotros?
yo no olvido la memoria de los viejos con alzhaimer,
que recuerdan con mala ortografía que miran un vino añejo cuando era uva
yo no quiero explicar el mundo,
sabemos suficientes mentiras para construir una definición en serie,
a la mierda con los premios nobel y la Fundación Ford,
el único sentido es la transformación de la injusticia,

V

¿en que tarima pasarela tengo que crucificarte con palabras líquidas como mosquitos selva?

VI

Hay fantasmas en lo alto de la libertad adolescente,
¿hay manos que amen el barro y el agua y las mediaguas de piso de tierra?
estoy dispuesta a una vida estrujada en la aspereza de un overol enterrado en pasta muro.

VII

¿y qué música flota si no puedo tocar?
¿de qué gramática hablamos si quiero quebrantar el sismo de las reglas que ignoro?
tu gramática huele a cinco noches amanecidas al pie de un cañón muerto.
muerto vivo desaparecido entre mesas ñoñoinas,
mis venas no quieren latir al ritmo de cacerolazos de rebeldía autorizada,
autorízame un incendio al pie de tu calma.

VIII

no deberían gritar que no que no que no
a un todo que se pronuncie a favor de nada
a favor de los post, los post de un sitio web
a los post de algo que no quiere definirse
entonces se curte como post algo

IX

vaca con vaca
cabra con cabra
dinamita con torres
Soy una bomba cayendo desde un avión yankee que simula ser irakí
la frontera de Gaza está delimitada por luces navideñas
huyes de la política de living
huyo del rato del momento
huyo del presente

X

¿cuántas revueltas como fotogramas?
¿cuántas revueltas re-vueltas?
tanta palabra sin voz
vos de tú
el internacionalismo proletario puede ser y es
un internacionalismo poético.




jueves, 19 de diciembre de 2013

google Pakistán

La solidaridad llega donde el Estado no mira
O decide no querer mirar
Yo recorro poblaciones en bicicleta
Como la película de Wood
Que al parecer no se enamoró ni las recorrió como yo.
Yo me emborracho fácil
Me convenzo difícil
El amor
Se hace
El arte
Se hace
La revolución
Se hace y más vale que se haga.
(Agrego el mos)
No es que no tenga raíz
Solo que soy como la basura
O las hormigas
O aunque me cueste afirmarlo,
Una botella plástica de cocacola de 600 ml
Aunque gusto menos.
Estoy y no estoy en todas partes
Soy una presencia múltiple
Como dicen que es Cristo
Que si alguna vez bajó y vino
Hace rato que se fue y ni ahí con que vuelva
Yo vivo en google Pakistán
Mi motor de búsqueda es cualquier cosa
Menos mi ubicación
Me dije a mi misma
Oye mi misma?
Que hacemos con estos millones mórbidos de abulia televisiva?
Y escuché a Violeta Parra cantando desnuda
Bajo una lluvia-piscina en el sur no tan sur donde crecí
Por deporte me trancé gente
Por deporte patié adoquines
Por deporte bebí y vomité alcohol de farmacia
Ahora solo estoy esperando,

que amanezca la noche.


lunes, 16 de diciembre de 2013

amor etapista en track nueve

hay tantas cosas ¿sabés?
tantas cosas en mi casa que ya no me pertenecen
mi pieza, por ejemplo.
¿te acuerdas de todas las veces en mi pieza?
de esas mañanas en que me levanté como zombie
y salí a trabajar autómata,
y mientras modulaba robóticamente frases del Mercado que no convencían ni a mi madre,
mientras la cámara de seguridad me guiñaba el ojo,
y el mundillo me felicitaba por la maravillosa cosa que aparentaba ser.

Te acuerdas de mi balcón cuando no estaba cubierto de tela,
y tu fumabas en la puerta,
mirando esas casas que nunca nos interesaron,
y pensábamos en el futuro del mundo?
o esas tardes soleadas,
donde hicimos llanto como guerra,
tus ojos entonces, eran un resbalín de poemarios.

Te acuerdas cuando fuiste calle y te hice del pueblo?
te acuerdas que te amé como pueblo?
con ternura paciente de guerrillero vietnamita,
yo peleaba por tí como si fueras causa.
y me desilusioné cual pingüino capitalino,
que ve como los hielos de la enamorable rebeldía se funden,
mientras los turistas toman fotos,
beben whisky
y aplauden.

te acuerdas cuando eras terrorífica primavera
y yo una flor terrible
que cortó sus raíces para ser arrasada por el viento?

fuimos dos niños que se conocieron en una plaza,
jugaron toda la tarde,
memorizaron sus nombres...
somos los niños que sus mamás o abuelas
nunca volvieron a llevar a esa plaza.

fuimos una conversación borracha en madrugada de primero de Enero.

fuimos una lluvia fulminante de balazos,
que se resistieron a clavar las uñas de plomo
en piernas alegres, rebeldes.
fuimos un grito de libertad autoboicoteado,
autosilenciado.

fuimos el poema que nunca terminé de escribir.
como esa muralla en la que no terminé de rayar,
 porque nos cacharon,
sonaron sirenas,
hubo que correr
y las manos negras
se soltaron.
limpiándose el aerosol,
pintándose de nuevas épocas,
olvidándose de haber sido,
mordiéndose de furia y pena
por ya no poder ser.

pero fuimos.

viernes, 13 de diciembre de 2013

patria chica

al final,
esto eres;
una memoria que se pierde a sí misma al ritmo de los terremotos,
una bandera alzada solo en los obrajes,
eres tal vez un bar de nombre griego en Estación Mapocho,
y tus luchas son como el juego de dominó de dos sesentones con jockyes verde olivo.
una acumulación tan antigua,
como esa juventud que se permitía gritar rebeldía,
la partida de un dominó que busca eternamente su chancho seis,
aunque en la mesa están sentados chanchos,
cerdos que merecen sillas de tres patas y vino vinagre.
en la sencillez de los tragos de la jarra,
piden un completo italiano,
pero en el fondo de ellos,
asemejando a un plato,
querían una cazuela del mercado.
Sos ojos negros y costillas salidas,
a las que se les negó la cazuela hace décadas.
Como la ventana de este restaurancito,
(cubiertas x carteles de Coca-cola)
más picada que barcito,
 pero con patente de alcoholes al fin y al cabo,
con permiso de ser la poca cosa que te permites ser.
Temeroso de que la tía quiera cerrar,
desbarate tu mesa,
te entregue una boleta amarillenta y te mire feo,
mientras cuentas nervioso, nerviosa,
las moneditas tan justas.
eso eres patria chica,
paisito, patiecito trasero donde un gringo estúpido hace su barbacoa,
o un japonés, malditamente inteligente aliña sus (tus) pescados.
¿cuando te vas a subir a los zancos?
¿cuándo te pensarás pueblo y no nación?
¿cuándo será el día en que en serio quieras ser Patria Grande?


miércoles, 11 de diciembre de 2013

noche 1

acá me tenés, compañerito,
coleccionando impaciencias.
Me despierto en una cama alta,
como la del cuento de la princesa que debía sentir arriba de diez colchones el relieve de un poroto.
a mí,
no sé que me pasa,
mi cielo, de cierto modo,
sigue siendo el mismo,
en mi barrio persisten los conciertos de los grillos
las luces del Estadio Nacional se turnan para parpadear,
como ojos de cíclope vigilante de su cuerpo isla.
Yo enciendo la luz,
para que las paredes no se cierren sobre mí como ataúdes,
busco soñar con azul como prometimos,
y solo te veo onírico y terrorista,
poniendo bombas en mi cuadra.
Las madrugadas son harto más frescas
y no me están sitiando avenidas turbias de colectivos y camiones,
dando vueltas por mi casa que hace mucho dejó de serlo.
Estamos bailando sobre una mesa de vidrio,
en el borde izquierdo de una terraza devorasoles,
yo reclamo por cuaderno tu espalda,
porque tengo un sentir frágil,
felino,
torpe
e inexperto,
Sin embargo
o mejor dicho
x sobre todas las cosas,
combatiendo cualquier intento de disociación terrible,
sos el combustible de mi insomnio,
adelante, compañerito,
yo muerdo...
miedos y hombros.

(ni ia ni sha) YA!

Ya no aguanto
Ya no me importa
Ya crucé la cordillera
Ya dibujé nubes con mis ojos robóticos
Solo porque tú tienes vértigo de verlas
Ya bajé en pueblos que nunca conocí
Ya tuve ansiedad
Y sentí algo parecido al hambre
Ya lloré con las casitas pegadas a la línea del tren
Ya me juré nunca dejar de pelear por aquellos,
Con ellos,
Ahora, que he vuelto
Ahora que puedo volver a muchas casas y muchos sitios pero he preferido esta
Te voy a invitar a tomar unos mates
Porque si algo me ha enseñado el pueblo argentino
Es que los chiquillos con las chiquillas
O los chicos con los chicos
Y las chicas con las chicas
O las chicas que nacieron chicos
O viceversa y a quién le importa
Se invitan a tomar mates
A un parque donde la sombra nos permita ser más octubre que diciembre en mitades
Y ahí se habla de lo que se hacía antes sobre ese pasto
Se recuerdan borracheras épicas  y comunes
Se juntan las cabezas y se piensa en el futuro
Se escriben poemas cursis (como este)
Se leen poetas buenos (como los que desparecieron por obra y gracia de los milicos y los cívico milicos, hijos de puta, conchas de su madre)
 (y la línea de género se me fue a la mierda pero quería decir que ojalá nunca hubieran nacido)
Hay una excusa metálica para no pasarse un date boca a boca
El tiempo es medible con la línea de agua del termo, que sabe reducirse
Cuando la yerba se lava no hay nada que hacerle
Se ha llegado a la cima de la montaña
Y no te permiten voltearte a ver si trajiste el parapente
O el paracaídas
No miras abajo;
a quien carajo, a quien chucha, le importan las rodilleras,
soy como un arquero en la final del apertura del año 54
por tirar un año de lo que no tengo ni idea
soy una vulnerabilidad temeraria
te juro que no voy a achicar
te prometo que no convertiré esta situación
en un cuestionario escolar de historia,
de respuestas obvias
voy a escribir con mis brazos versos
y dejaré de decir que haré
que haría
que hubiera hecho
para hacer
hacer

hacerme en tí