sábado, 29 de diciembre de 2012

pitbull cangrejo

Ansiedad como de ver un mail no abierto con el nombre de una persona que quieres. Yo tal vez evoqué, como lo hago tan bien, nunca sé si de ver siento nuevamente las cosas o estoy recordando de forma particularmente invasiva. La noche anterior, los recuerdos arrasaron hasta con el mismísimo presente, tiñendo todo a la fuerza con mareas de tinta de otros meses y las olas hicieron agua mi corazón, sus paredes se inflamarón y explotó sin dolor en el vaso de agua del que me bebiste. Ahora nadas en tu nido de cristal barato de TODO A $500 mas yo sé que lo dijiste por decir, porque a mi no me engañes, tú no evocas con esa facilidad mía de hasta sentir que la piel transpira, y esta vez no de nerviosismo, en un Agosto de lluvia mezquina y sol de mentiras. Flor de mentiras me has dicho ¡Pero dónde lo fuiste a declarar! Tú no deberías saber apoyar la mitad derecha de tu cara de esa manera tan hermosa, solo haces que mi evocación se vuelva más enamorada y ¿cómo es que te se te han esparcido cuerpos casi como por descanso? No quiero llegar a anularme de esa manera, suena triste, pero no querría ser como tú, pese a que te amé más que la felicidad posible. El Centro me da terror, Santa Lucía me asusta, una pandilla de prostitutas haitianas me persiguen y yo lloro, esa pareja de tipos casi me asaltan, no lo hicieron porque llevaban las manos en los bolsillos y los brazos pegados al tronco, en un fútil intento porque el fresco de la noche no corriera por su piel. Nunca más antiamor, nunca más. Fue todo una ficción de la que más valdría hablar poco, que asco esto que no tenga respuesta, el centro no me puede seguir aterrando tanto si en los subterráneos de 9 de Julio deambulan locos que sienten excitación al tocar las manos de chicas desconocidas, hay días en que se ven a si mismos como cangrejos y quedan enganchados, y en cierto modo lo son, pues su inconsciencia los hace inmortales; no saben que morir es posible, por eso tal vez, los envidio y aborrezco a un tiempo. Los edificios de las periferias son horribles y viven los pobres como piojos, encaramados en cemento gris pintando de rosado pálido, casi damasco. Témeles cuando se crean pitbulls y no suelten el brazo de las chicas hasta que puedan quebrarlo de la mordida, dicen que se quedan un siglo prendados y con el tiempo la afortunada aprende a planchar, andar en bicicleta y cocinar tallarines con el loco-cangrejo y lo alimenta por sonda, le cambia los pañales a fin que no ande con todos los pantalones meados. Entonces, una tarde de lluvia en que no han podido dar su habitual paseo por la plaza del barrio que no tiene ningún árbol de más de un metro, ella le dice que por que no se casan y él no puede contestarle con los ojos, porque ella aprendió a hablarle y él a contestarle así a puras miradas, entonces ella sabe que no hay ni un motivo en contra, y porque los hombres de su país solo hablan cuando han de hacerlo oponiéndose, manda a hacer anillos baratos, ni dorados, acaso de alpahaca, lo viste con una camisa de lino y ella se pone un ceñido vestido de taps. En un sobrehumano esfuerzo de flexibilidad (para el cual debieron entrenarse tres meses antes de la noche de bodas) logran entrar a la mugrienta sala de ceremonias del brazo y ese esfuerzo será poco comparado con el que harán horas después para desvestirse mutuamente y hacerse el amor con tantas ganas y tan poca capacidad para cansarse. Ya exprimidos y delirantes de agotamiento el hace algo terrible, una de esas cosas que no figuraron en los votos ni en las conversaciones previas, ni siquiera la que tuvieron en que se confesaron, no queriendolo decir con las palabras exactas, que ambos eran más virgenes que niño que nunca ha conocido a mujer ni a cura. Delicadamente, en lo que podrían haber sido sus tres meses post-matrimonio en que lo físico remplaza cualquier acción agregada o posible, suelta, uno a uno, en diagonal, cada diente, ya cubiertos de sarro y polvo. Abre la boca y le entra aire, saca la lengua y la mueve de derecha a izquierda, imaginando perversiones, se acerca a su esposa, que aguarda helada y espantada, muda de asombro ante la sonrisa de niño de cristal que tiene su marido, ese aspecto desconocido la hace dudar, como novia de jipi que un día decide afeitarse solo por las continuas reiteraciones intercaladas con promesas tiernas, y la chica se siente infiel al tocar su cara de púber, la misma chica que a aumentado dos veces el tamaño de sus ojos y en consecuencia se amplían las cuencas de los mismos. Esa chica no es capaz de cerrar los condenados globos y recibe el beso, recalquemos el primero, de su esposo. Y se da cuenta que todas sus fantasías con Marlon Brando han sido más que una porno de autor un manual religioso grabado de buenas prácticas “maritales” (olvidémonos de agregar la palabra se-x-ual). Él se hecha a reír ante la evidente excitación de su mujer, ríe tan fuerte que lo escucha el vecino (que por su escondido voyerismo no ha reclamado por los ruidos de los novios, mas si ahora golpea la muralla de cholguán, delgada como papel). Ella lo mira encantada, ríe precioso, el ríe por un minuto y se prolonga cuatro más como si nada, no ha reído hace años, desde esa mañana que decidió ser un pitbull y fue a sorprender a esa chilena, con ojos aún de turista. Ríe tanto que comienza a dolerle la guata, siente como los abdominales se le contraen y endurecen, agarrotados, entonces su ombligo (hacia afuera; mal médico) se convierte en una piedrecita, el abdomen se endurece también, hasta que sus piernas son de roca, los brazos también, el corazón ya no palpita, solo bombea lava que se solidifica taponeándole todo vaso sanguíneo. Lo último en empiedrecerse son los dientes, que se quedan semiabiertos, entonces la chica, que ha dejado de ser esposa si su esposo ha dejado de existir, pone su brazo izquierdo, pues a fuerza de costumbre ya no echa de menos su habilidad de zurda y va a buscar el telar, desde que ha salido con el tipo del subterráneo que no termina la bufanda. Y de ese Diciembre ya hacen muchas canas, cuando pensaba en los viajes, hoy se resigna y evalúa, sin asco ni cercos morales, la posibilidad de cometer necrofilia.

viernes, 30 de noviembre de 2012

de jabón y mugre

Soy como la Historia Universal

en mi vida se sucede un hecho tras otro
y cuando he tenido tiempo de abrazar uno
ya es atropellado, acto seguido diluido x el que sigue.
como cola de banco desmembrada x civiles enf(d)urecidos.

busco y no
intento y no
evoco y no

(los escribo tantas veces para evadir este SÍ gigante)
rascacielos capitalista sobre zapatillas NIKE que apaga cómo fósforos;
el ruido del organillero, el sonido melancólico del palito al chocar contra los balones de gas.
Tengo miedo a dejar de ser provincia.
Yo no los ilumino.
Ellos con su tránsito de abejas me dejan incandescente.
Ellas, que nadaron en jalea real y aún no lo descubría me han confundido.
El chico de las cuerdas es un detenido desaparecido que nunca se entrevistó con los militares.

Hay un barco de papel bombardeando mi sub-submarino toluenoso,
juro sin invocar:
NO QUIERO AHOGARME EN ESTA TINA DE JABÓN Y MUGRE.
(ponte vio; retirad el tapón)

lunes, 19 de noviembre de 2012

ortaet



es un poquito como una relación de amor, de esas parejas sin género ni época, un amor un poco a lo  Mario Benedetti. Y si bien al principio, cuando ocurre tiritas más de nervio que de frío y los huesos te resuenan es cosa de avanzar un poquito para salirse de uno y quedarse en el otro. ¿Sabes cuál es la diferencia? la luz, que cae sobre tí como un sol artificial que no pretende serlo, con una sencillez que te cantaa un bolerito al oído, entre todos los juramentos, menos es más, menos es más, te echo de menos. Juré que nunca le haría un texto al texto pero... ¿cuántas veces hemos bailado borrachos más por bailar que por lo etílico? este reencuentro de madera, con la madera, la ropa negra que nunca podrá decirte NEUTRALIDAD. No sé que quiero hacer el resto de mi vida, me gustan muchas cosas como reírme de la gente o comer galletas dulces, no me gusta el Santa Lucía por lo elitizante o el GAM porque los hipster se olvidan que ahí estuvieron Ellos que mandaron el país a la mierda en la dirección de sus tanques. Y da igual el calor de 42 grados o el frío que le duele hasta a la bicicleta, si logras nadar entre todos esos egos como almas del inframundo escucharás el silencio más hermoso, el estridente silencio de los cuerpos.

martes, 30 de octubre de 2012

Pero Grullo


Seamos dos espermatozoides nadando en ríos de semen que nunca llegan al cuerpo de una mujer, de un hombre o un transexual. Conozcamos la libertad de quedar estampados en la pared de un preadolescente o un niño de 11 años que sumido en el aburrimiento de la peste cristal descubre con fascinación el onanismo y olvida lo placentero de rascarse las pústulas. Desprendamos la piel de la cara como si nos hubiésemos insolado demasiado, cambiaré mi nombre, tu ya haz hecho suficiente con el tuyo, te regalo lo mejor que me pudo dar este sistema: MI RUT. Telepatía para cuando planifique una juerga, jerga de hipopótamos aprendida para no precisar el uso de clave morce cuando llegue la Dictadura de los antiprletarios, todo es lucha de clases, entre nosotros no ha habido más que lucha de palabras, lucha entre dos seres humanos o nucleosicoticosdevasonoesquizoides demasiado volados para decir BASTA. Subasta de cuerpos, su basta señorita Egaña dice la Tía Berta indicando con reproche mis pantalones, que ya no sirven ni para cubrirme el poto, hace mucho calor para andar con shorts debajo, mejor me quedo a lo gringo y si impresiono, el horror lo pagan ellos, yo ni me doy cuenta. Correr hasta Portugal que nunca será vecino de España, si no el comienzo de tu calle, para llegar al comienzo de tu sonrisa, son-risa me diría Consuelo y vuelta a pescarnos de una ciudad para enunciar esos sueños que más parecen globos con helio y poemas que otra cosa. guacho de mierda, quiero verte.  

lunes, 24 de septiembre de 2012

la 120 (L.A.M.LL.A.P.A.D.T)



El asunto sucede en mi clóset. Todos creen que lo mantengo atiborrado de ropa porque tengo un mal de Diógenes incorregible, no soy compradora compulsiva, pues generalmente me visto con la ropa que encuentro en la calle, me da lo mismo si es de hombre o mujer, hace mucho tiempo que los géneros de vestir y los de clasificar dejaron de preocuparme. Vuel(v)o a lo del armario arrimado en la pared adyacente a mi puerta verde, todos aquí piensan que habita un ratón, la Señora es bastante intrusa, se inventa una buena voluntad digna de María que tranzó su dignidad para cargarle y criarle el hijo al que se dice Amo y Señor de estos cielos. Cierro con doble chapa y candado, tomo estas precauciones justificándome en mi condición de neo-emigrante y digo neo porque a falta de creatividad, todo sigue igual, mas si anteponemos el neo a cualquier expresión nos parecerá que somos esa flamante sociedad capitalista en constante cambio;  estamos más estancados que water tapado. Nadie se atreve a preguntar con franqueza, y bien ¿que escondes dentro? a mi por primera vez la hipocresía me agrada, pues huelo su curiosidad cda vez que se les ocurre consultar, a los demás pensionistas, el motivo de mi antijuerga cada vez más frecuente. Sé que mientras orinan, me dedican un largo pensamiento que se diluye como el líquido corporal apenas acaban de lavarse las manos, barajan teorías diversas; que me he metido en una religión panteista shamánica, me la paso llorando silenciosamente añorando mi país cercano pero que no está, que veo una cantidad enorme de pornografía (y consecuentemente la guardo en el famoso clóset) incluso que trafico drogas químicas de descubrimiento tan reciente que no han alcanzado a ilegalizarlas. De todas las opciones posibles, eligiría definitivamente la comercialización de algún poderoso alucinógeno, no porque ello me hiciera poderosa a mí, el poder es de esas cosas que nunca me han llamado la atención, a diferencia de todo el mundo, diría que algo similar me ocurre con la TV. El tráfico me interesa porque no tardaría en convertirse en algo ilegal, lo prohibido no está de moda, es una válvula adolescente inceíblemente rápida y es de esos errores históricos del sistema que tanto me divierten. Creo que si legalizaran todo, la gente haría un número significativo de menos cosas, pasaríamos por un relativo tiempo de caos, variable de uno a tres años según la sociedad en observación, acto seguido los desenfrenados se enfermarían o mejorarían increíblemente sus condiciones físicas (me imagino como sería si las prohibiciones morales y horarias del sexo no existieran, un ejercicio de esa intensidad extensivamente practicado sería más barato y efectivo que los horrendos gimnasios de las plazas). Para después de un tiempo cada cual tornar a sus autoregulaciones y comportamientos acorde a algo tan caprichoso como el simple gusto. Perdería yo entonces el divertimiento que genera lo ilegal, como escapar de los pacos lanzando balas que se perderían en las ruedas del RP. O bien del flamante auto de un PDI guapo y que, a diferencia de la policía común, pueda leer de corrido y con entonación acorde, un párrafo. Quizás, ya sin más vía de escape, podría intentar seducir al PDI, y ya cuando deslice su pistola por mi cuerpo, tomar el arma con la boca, invitarlo a pasar la bala y apretar el gatillo con mi lengua ¿o es muy perverso lo que estoy diciendo?. En fin, no hay nada que me sedusca menos que un hombre que ha decidido combatir el crimen sin usar calzoncillos sobre los pantalones, negándose a usar una poco práctica capa. Podría decir que la seducción misma no me llama, porque ello implicaría una asuidad gratuita ante cualquier oportunidad, tengo un poderoso filtro en cuanto a objetivos se refiere, no tengo requisitos salvo la inteligencia, nunca me ha podido gustar alguien pasmado, tediosamente lento de pensamiento, o lo que es peor aún; predecible y redundante. Pero cuando el radar avisa paso de la indiferencia a una cuasi obsesión, peligrosa por el nivel de ansiedad y alcances, muchas veces poniendo todas mis maquinaciones en habitantes de países remotos o seres varios que creen en mentiras eternas y monógamas...

domingo, 26 de agosto de 2012

Esto debe continuar




Entré y no había posibilidad que las ampolletas alumbraran, debí haber sabido que algún día se irían de vacaciones, lo peligroso es que uno nunca sabe cuando va a vivir algún día, y es precisamente algún día donde vamos a morir. El olor podría haber sido a parafina, solo cuando recorrí,casi de memoria el living me di cuenta que las almas de la gente eran como el mal aliento y viajaban llenando el aire en una densa invisibilidad que se me pegaba al cuerpo como sudor seco. Avancé hasta el fondo, doblé a la derecha y subí las escaleras. 13 escalones, ni mala ni buena suerte, en verdad son 14, los tenemos numerados del uno al catorce evitando marcar en alguna el número trece, la mala suerte dice mi mamá, la supertición inputil, replico yo. Lo cierto es que no fueron ni trece ni cinco, al cuarto había puesto un pie en el jardín primermundista. La visión solo la había tenido en sueños (y por eso mismo hasta ese momento había sido una visión, pues cuando me ha dado fiebre nunca he logrado padecer un delirio memorable). El jardín se riega solo, tiene más oxígeno que esas inyecciones que suelen ponerse los empresarios chinos que de tanto funcionar como relojito no tienen tiempo para trotar o respirar (lo primero es la multiplicación de lo segundo). Todos los colores son como el decorado de una torta; tan sumamente intensos que uno se debate entre comerlos o quedarse la vida entera contemplándolos. El árbol del dinero es lo más feo que hay (y es que parte del primer mundo son las imperfecciones) todas esas caras de héroes de la historia contados por los que vencieron, muchos laureles para caras sobernamente feas. Yo prefiero el árbol de los huevitos, no son ni de conejo ni de gallina, si no de esos de las máquinas que se ubican en la entrada de los supermercados, de esos en que pones dos gambas y giras una rueda, huevos plásticos con juguetes chinos dentro, que seguro fabrican chinos que tampoco tienen tiempo para respirar mas son tan pobres que no pueden siquiera comprar un poco de oxígeno. Dentro de los huevos hay sueños,  en una época del año dan deseos, tanto los sueños como los deseos están cumplidos. Este árbol es bonito aunque un poco aburrido, si todos los deseos y sueños de la gente estuvieran cumplidos el mundo sería una masa deforme e incoherente, repletada de contradicciones. Creo que ahora no todo es tan absolutamente diferente, salvo que tenemos una forma relativamente redonda y las contradicciones no son porque pase todo lo que queremos que ocurra, si no porque unos pocos desean y hacen que todo se les cumple, mientras otros millones más nos quedamos como en el paradero, esperando que los deseos pasen en un recorrido, vivientes y cumplidos. Podría haber retrocedido los cuatro escalones, mas decidí quedarme ¿que podía ser peor que respirar las almas archiaprendidas de toda mi familia? entonces rodeé el árbol de los sueños, a veces de los deseos y vi algo sencillamente...

lunes, 20 de agosto de 2012

algunos supuestos y preguntas en torno a un músculo en particular.


sin ella, la sexualidad humana sería tan apasionante como hacer la fila en un Banco. Yo no podría gritar en la calle ¡ABAJO EL TRABAJO! no me llovería mi interior ante un soberano queque de naranja, un encuentro entre las puertas de las voces no podría prolongarse hasta la llama, las cartas ¿quién las sellaría? y la comida, guacho ¿quién diferenciaría el tequila del mate? ¿quién me guiaría entre los sabores salobres y dulces de las escasas epidérmicas superficies que conozco? Neruda era un gil; nunca la escribió una oda. O yo soy más gil aún y jamás la he leído. ¿quién haría que me bebieras los ojos? ¿dónde nacería el deseo? ¿y cómo lamería los resonadores del deseo? ¿quién me desinfectaría la herida? ¿cómo limpiaría las tapitas del yogur? la verdad está en los detalles.-dijeron- y cualquier cosa que pretenda contar es imposible sin ella, para decir eres el totem de todas mis adoraciones o te haz convertido en caca de hipopótamo olorosa y despreciable.... o que se te trabe, y te excuses, no digas nada, te vuelvas marxista al menos por verguenza. Para vociferar ¡¡¡paco culiao!!! o asomarla rápidamente con  insolencia. O bien, uno de sus más prácticos usos: besar a perpetuidad cada provincia de los cuerpos escogidos

lunes, 13 de agosto de 2012

El muerto que baila

salgo a través de mi párpado
toda la humedad es telón
preguntan; ¿TIERRA?
y digo: TIERRA, MI CAPITÁN.
( a mi-misma)
pero entre tierra
mimisma no hay nada
o sea, hay un aura de aire
están tus montes
y los míos
está Venus,
estás tu cual Venus latina
y sin embargo no hay nada
hasta que cierras los brazos,
y mi espalda es un sobre,
y tu la saliva para sellar el sobre,
por carta este cadáver
que hacemos bailar...
y no logra convertirse en espantapájaros.
el cadáver quiso ser marioneta,
mas no quedaba hilo ni mano
(para moverlo)
se hizo polvo de añicos!?!
y lo respiro...
cuando entre tu monte entrecruzado con el mío,
cabe apretado un condenado alfiler
y parece que escuchamos,
el ruido de las suelas,
de los zapatos,
 del muerto que baila.

domingo, 22 de julio de 2012

enbuscadeunavoz


no tengo voz
afónica de ignorancia
miro las palabras que no sé decir
pienso en todas las ideas que no he podido expresar
nací ayer
y estoy con la muerte del mutismo
cuando pueda hablar estaré limpiando,
me cuelgan colillas de cigarro del pelo,
hay hojas que grito;
y es maravilloso
y me enamoro del ruido
pero para que sea sonido
preciso saber dibujarlas
necesito fornicar con cada una
 fundirme en su piel oscura y líquida
(un orgasmo de pasta sin base)
(una sábana de papel)
se puede llorar en silencio
y quejarse en la calle saltando
o dando cara.
Lo complejo es aprender a habar
sin quedarse sorda.

viernes, 13 de julio de 2012

tallarines N°5


Hazle toda la lata
Son como super caros
Los gueones bacanes leen esta guea
Entienden todo de la vida
Tengo el sueño cambiado
No lo he reucperado,
Hacer muchas cosas:
No tener vida,
Sacrificar algo
Dormir poco
El cuerpo te trata de decir
¡DORMIR!
Anda a acostarte
Yo las quiero mucho
El año pasado yo vine
Solo a celebrar tu ucmpleaños
Nos tiramos unos hongos
No me puede gustar la piscola
Floripondio,
Un té.
Los compramos en un negocio en la Avenida Alessandri
Estaba como tranquilo
Y de repente
Me desbordaba…
Del mar salía otra cosa
Carreteaba todos los días…
Una secta de gente que se tire un San Pedro
Un primo estudia medicina
“son dependencias físicas”
Probamos los hongos
Nunca fui a San Pedro de Atacama
No era la misma persona cuando
Decidí ese viaje
Si nos dan una semana, una semana
Va el dueño de casa y me queda el invernadero
No soy tan chancha pa fumar
Me fumaría un pito
Me tomaría un copete
Me comería un chocolate
ABIERTO LAS 24 HORAS
¡por qué en lógica tení tantas pruebas?
Porque es lógica
Hay un comunista acérrimo
Yo conozco mierdas
Y el PC (AP)
Si no hay amor sexual
NO HAY AMOR
Y si no
13 años
Te libera
A algo mucho + allá
Lo que creo
Esa loca no es feliz
Me molestan los anarquistas
pero no el Anarquismo
que importante es no dejar de escribir
x que uno nunca se dará cuenta
de que viven un momento trascendente
la trascendencia no habita en ti
la vida te repele
los ojos se esquivan a sí mismos
los barcos
sobre Dios hay muchas opiniones
los gatos mean sobre ti
escucha los rezos de los infieles
yo como cabritas en la iglesia
quisiera comerme a todos los dioses de esta Iglesia
el poema no termina ni en tu frente ni en tus pies
si quieres me hago parte de ti
partiré sin partirme
pues yo quiero ser un sueño de ti
a la mierda con las palabras
nunca tuvieron miedo
me alegro de sentir estos pasos
pantuflas rotas
calor de parafina
vasos a medio vaciar
pues quisiera escucharte toda la vida
cinco junglas en tu mano
hola ¿cómo estás?
Vamos a acostarnos.


miércoles, 11 de julio de 2012

02

quiero tener el tiempo guardado
en una casa hecha de mis manos.
sentirme rutilantemente libre
skiando en el desierto
tomar lo inefable;
eso que está en el aire
y saludarlo con el congelado roce de mis dedos.
pretendo fumarme el mundo,
en una calada inmensa
atravesar el camino del Caracol,
olvidarme como se contaba,
no saber hablar,
y tener palabras escritas
x el recorrido de mis venas.
Correré en La Última Batalla
(que tal vez es solo la primera)
cruzaré nuevas eras,
me instalaré en mí,
coseré lo no resuelto:
a mi puño
a mis huesos
beberé el dolor de un trago,
para que por fin,
 desaparezca
o al menos,
hasta que me pare al baño del bar.

jueves, 31 de mayo de 2012

el té sangriento

S: You can stay
A: No entiendo esperanto.
S: Podrías quedarte.
A: Podría
S: ¿has bebido té sangriento?
A: Siempre hay una primera vez
S: Recítame el poema del otro día
A: Los sonetos?
S: Los de sílabas incontables, los de versículos y no versos, los que te calan profundo y no sabes de qué tratan.
A: Estás muy cuerdo esta tarde
S: Siempre hay una primera vez
A: A veces pienso que la loca soy yo
S: Es ese el poema del otro día?
A: No…  cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor palabras, poemas, solo tú haces de mi memoria, una viajera fascinada, un fuego incesante.
S: ¿vamos a saber existir fuera de este diálogo?
A: He llegado a la conclusión que lo único que existe son las palabras
S: Las palabras me han engañado, no es tan fácil como llegar y beberte.
A: Son las únicas que pueden dar cuenta que algo se ha asomado a ser
S: Es cierto, eso pasa cuando la gente no se ha apresurado en inventar la televisión
A: Volviendo a tu petición
S: ¿CUÁL PETICIÓN?
A: La de quedarme
S: ¿te vas?
A: Supongamos que me voy solo para aprender el camino de vuelta
S: Si no te vas nunca no hay necesidad que ensayes un regreso
A En ir probando imposibles está la construcción de la realidad
S: golpe bajo (nunca he sido real)
A: ¿y si damos el paseo juntos?
S: ¿Quién se dedicaría a ese incesante primordial absurdo de asesinar el tiempo con cada taza?
A: Podrías dejarle el trabajo al Conejo
S: É pretende encarcelar al tiempo en una esfera con números, debemos encontrar una carta que llore una alegría sobre tu taza, la carta debe ser negra, si no, olvídate del té.
A: Tú famoso té sangriento, allá también hay horas.
S: En tu mundo el tiempo está muerto porque la gente se ha dejado morir
A: Entonces, no nos dejemos morir nosotros
S: Es muy tarde: todavía no nazco.
A: Podría congelarme, esperar que nacieras y darte una mamadera de tu condenado té.
S: El té sangriento es solo para aquellos que no han sangrado nunca
A: Yo si me he cortado subiendo árboles
S: Mas nadie te ha cortado aún las alas
A: Supongo que no, aunque no estoy segura de tenerlas
S: Se asoman por tus omóplatos, siento la viscosidad de la oruga, desplazarse terroríficamente
A: ¿te dan miedo los bichos?
S: Solo los que fuman y hablan como…
A: ¿cómo si hubieran violado a un pueblo genocidiado?
S: Exactamente. Extrañaré que alguien entienda lo que quiero decir antes que me decida a explicarlo.
A: La oruga busca el número impar de cada década
S: Debes irte antes que amanstardezca.
A: Si matas al tiempo de una vez nunca será muy tarde, no tendré que irme nunca.
S: Eso sería renunciar a mi única convención, ya ves que estoy peligrosamente cuerdo, seguramente loco.
A: ¿Siempre has hablado con tan mala ortografía?
S: Ay niña, cuando decidí dedicar mi eterna hora del té a matar el tiempo comencé por los siempres.
A: ¿Y los nuncas?
S: Nunca me interesaron. ¡Alicia?
A: ¿sí?
S: Podrías quedarte. 

viernes, 11 de mayo de 2012


no otros árboles, ningún otro cielo


 la muerte tiene las arrugas del sol, el tiempo nos alcanza allá en la delgada línea, lo único verdaderamente horizontal que nos queda... 


el viaje, tiempo ya de emprenderlos, tiempo falta para darnos cuenta de ello, yo al menos elegí un telón, al final eres mi mejor paisaje, paraje, pasaje. 

miércoles, 28 de marzo de 2012

...

hay batallas que pienso que tendrás que perder, sin vuelta ni remedio, otras espero, pelearás toda la vida.



miércoles, 22 de febrero de 2012

las gramáticas

Juego a la seguridad de la que recién tengo conciencia, ignoro tus resistencias, convierto el mediodía en medianoche...

vuelo sobre tus murallas y aterrizo lenta y circularmente mis dedos sobre tus manos. Subo esa llanura izada que vienen a ser tus brazos y ahí me quedo vigilando tus hombros con mis ojos, haciendo llover tu piel con mi boca. Me reflejo en tus ojos, busco nadar más hondo, son lagos nocturnos solo iluminables con llamas que hoy no traerán mis gritos. Te miro y noto esa tensión de diagonal, para el mundo estamos tan cerca y entre tu impulso y el mío sé que caben países. Me pregunto cuanto aguantas con los ojos sin desmayarte, te pido con firmeza que los cierres, tienes miedo y ya empieza a sonar esa canción... y dices no con la voz y sí con el sentimiento... A un tiempo cierras los ojos y se nos cierra la distancia: puedo respirar en tí.

y tiemblo
y descubro
y medio bailo trepidante
sin alcanzar a emborracharme de tí.

Esto lo soñé
Esto lo creé en mi cabeza para alimentar fantasías varias y ahora resulta que es una historia tan buena que dan ganas que nadie la sepa.

Entonces ¿beso como niña?
Entonces ... ¿he respirado tu timidez y nos han temblado las manos?
soy una bomba y mi sangre es polvora líquida cuando lo recuerdo
y reconstruyo
y no dejo mi felicidad quieta
TE EQUIVOCASTE
no eres mi debilidad sino mi fuerza
y aprende desde ya que nunca respeté las reglas de la gramática.