salgo a través de mi párpado
toda la humedad es telón
preguntan; ¿TIERRA?
y digo: TIERRA, MI CAPITÁN.
( a mi-misma)
pero entre tierra
mimisma no hay nada
o sea, hay un aura de aire
están tus montes
y los míos
está Venus,
estás tu cual Venus latina
y sin embargo no hay nada
hasta que cierras los brazos,
y mi espalda es un sobre,
y tu la saliva para sellar el sobre,
por carta este cadáver
que hacemos bailar...
y no logra convertirse en espantapájaros.
el cadáver quiso ser marioneta,
mas no quedaba hilo ni mano
(para moverlo)
se hizo polvo de añicos!?!
y lo respiro...
cuando entre tu monte entrecruzado con el mío,
cabe apretado un condenado alfiler
y parece que escuchamos,
el ruido de las suelas,
de los zapatos,
del muerto que baila.
lunes, 13 de agosto de 2012
El muerto que baila
Publicado por Ninguna en 22:33
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