-Hola
-Hola
- ¿Estoy soñando?- esquiva una maleta que recorre el aire a alarmante velocidad.
- Quizás… no me interesa mucho tampoco.
Miran cada uno un trozo de cielo más celeste que otro, luego se sientan en unos algodones de azúcar que por desconocidos motivos no estaban pegajosos.
- Como que nada te interesa últimamente, ni nosotros, ni yo que te busco en cada viaje del subconsciente, en cada niña, en cada tarro de miel.
- No me interesan los nosotros en estas oraciones.
- ¿Y antes?
- Todo pertenece a eso, un pasado inacabado, zanjado como dicen por ahí por “las malas” te lo dije, mil veces, te di pistas, te lo insinué rallando en la concreta dirección, te odié y quise cada tarde por eso.
- ¿Como traer para ti un antes? ¿Cómo hacer para rebobinar hasta el lado del cuento que si me gusta, que nos gusta?
- Y sigues con los nos-nosotros.
- (…)
- Aceptémoslo de una vez, el amor (si es que podemos hablar de amor en figurado sentido) te lo di una y otra vez, ahora, al menos para ti se me agotó. Yo no lo quería de este modo, enserio que no.
- Pero…
- Pero ¿qué ibas a decir? – escalan el lomo de un elefante fucsia.
- Sabía que después vienen los peros…
- Y los quisases, los talveces ¿has pensado que de eso puede estar construida nuestra vida?
- ¿Por qué hablas este lenguaje?
- Quizás es el único que entiendo y me entiende.- acaricia la trompa también fucsia distraídamente.
- Eres la única… - imita el gesto con más suavidad.
- ¿La única? Quizá deberías cambiarte esos vidrios, no andas mirando lo suficiente… primera no es última, primero no es último. Si no te rehusaras a entenderlo, si no nos rehusáramos a entenderlo, en ocasiones nuestras existencias y el pedazo de esas que chocan seguido, todo sería más fácil.
- A lo fácil lo llaman el asesino serial de todas las pasiones humanas, niña.
- Quizás ya no somos tan niños, no hay más turnos para contarlas, ni libre la barra, ni boli eterno, él último en llegar era huevo podrido y creo que no logramos ni eso.
- Noto que el nos-nosotros persiste ¿es alguna fijación especial?
- Últimamente trato de hacer de todo algo especial, como pasatiempo no deja de ser recomendable.
- ¿Y cómo defines que es especial y que no lo es? Digo, uniformas todo de fantástico, entonces lo fantástico es monotonía y lo monótono puede cambiar ¿existen variaciones posibles?
- Eso, más que yo, lo decide el tiempo.
- Hace unos momentos estábamos deteniéndolo ¿te acuerdas?
- Hay cosas que nunca se olvidan, como paramnesias…
-Quisiera, a veces que no existieran retractores para la perdida de memoria, no la quiero ni acorto ni a largo plazo, la verdad es que no quiero plazos, ni fechas de vencimiento, no quiero decir que todo caducó, ni gritarlo ni asumirlo. Y sé que ya te vas.
- De tu memoria no quiero irme nunca.
- No repitas más esa palabra, suena lapidaria, nunca, nunca, nunca, nunca… lo es, para variar, hoy más que siempre.
- Cambiemos esto, las estimaciones pueden cambiarse, antes era todo o nada… - se pone de pie.
- Antes, si me dices que lo busque, es que me voy ahora mismo.
- No hace falta, estaba a medio terminar, quédate con el ahora, que te ofrece un entre, la única variación posible.
- ¿Ser o no ser? (valla piratería pero no me dejan muchas opciones) esta bien, te lo aguanto, total tu ya me soportaste bastante.
-¿Más algodón de azúcar?
- Prefiero algo de chocolate amargo, como que le viene a todos los momentos, incluso a este, que brilla por lo transparente.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Transparente
Publicado por Ninguna en 16:30
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario