domingo, 17 de mayo de 2015

playa papagallo

El amor es una playa de mi país,
 cuyas aguas dinamitaron los milicos en Dictadura. 
Vendieron los cochayuyos a los japoneses, 
entre los kilos de huiros se fueron llantos de peces y moscas vivas.
 Acaso más vivos que las manos apretadas, de los generales y los hombres de Tokio. 
Mi abuela conoció la arena blanca, 
un día, pidió permiso a la Capitanía de Puerto; 
atravesó la península nadando. 
Mi mamá conoció la arena fina, 
en su época no existían el cáncer y el calentamiento global, 
los niños colecccionaban costras x las quemaduras del sol. 
Al miedo, 
mi mamá le vio la cara de adolescente. 
Ahí, entre las filas de los almacenes, hoy extintos. 
Mi mamá me enseñó que lo único que no pueden racionar los ricos es la alegría, 
El 12 de Septiembre volvieron los kilos de arroz y las latas de chancho chino. 
Pero las sonrisas de harina y horno de barro, 
desaparecían como el cochallullo. 
Yo conocí una playa de arena gruesa, 
con espuma de basura, 
a la que con mis hermanos le decíamos nieve,
 en enero y sin plata para comprar jugos congelados, 
ya entonces existía el cáncer y el miedo se doraba en horno industrial.
Con mi hermana íbamos a las pocitas, 
llamábamos al liquen musgo, 
las rocas grandes, tenían nombre propio, 
temíamos a la marea alta, 
cuando bajaba pescábamos pececitos con nuestros baldes.
 Los que nunca atrapamos, 
y crecieron en esas orillas, 
nos contaron, años más tarde, 
cuando la playa fue devorada por las piedras
 (nunca más hubo algas que pudieran detenerlas) 
nos contaron que esas redes que terminaron en Japón, 
tenían las lágrimas de las compañeras y compañeros, 
lanzadas al mar desde un avión, 
amarrados a piedras, 
habían sido comidos por las jaivas,
 vistas a su vez por los peces, 
lloraban a través de los peces. 
Ellas, ellos, amaban demasiado vivir,
para desaparecer así no más vueltos océano, 
amarrados a esas piedras, que invadieron lo que era arena. 
De ahí que el amor puede ser, una playa de mi país. 
Que dejó de ser playa, que no es más patria.

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