domingo, 26 de agosto de 2012

Esto debe continuar




Entré y no había posibilidad que las ampolletas alumbraran, debí haber sabido que algún día se irían de vacaciones, lo peligroso es que uno nunca sabe cuando va a vivir algún día, y es precisamente algún día donde vamos a morir. El olor podría haber sido a parafina, solo cuando recorrí,casi de memoria el living me di cuenta que las almas de la gente eran como el mal aliento y viajaban llenando el aire en una densa invisibilidad que se me pegaba al cuerpo como sudor seco. Avancé hasta el fondo, doblé a la derecha y subí las escaleras. 13 escalones, ni mala ni buena suerte, en verdad son 14, los tenemos numerados del uno al catorce evitando marcar en alguna el número trece, la mala suerte dice mi mamá, la supertición inputil, replico yo. Lo cierto es que no fueron ni trece ni cinco, al cuarto había puesto un pie en el jardín primermundista. La visión solo la había tenido en sueños (y por eso mismo hasta ese momento había sido una visión, pues cuando me ha dado fiebre nunca he logrado padecer un delirio memorable). El jardín se riega solo, tiene más oxígeno que esas inyecciones que suelen ponerse los empresarios chinos que de tanto funcionar como relojito no tienen tiempo para trotar o respirar (lo primero es la multiplicación de lo segundo). Todos los colores son como el decorado de una torta; tan sumamente intensos que uno se debate entre comerlos o quedarse la vida entera contemplándolos. El árbol del dinero es lo más feo que hay (y es que parte del primer mundo son las imperfecciones) todas esas caras de héroes de la historia contados por los que vencieron, muchos laureles para caras sobernamente feas. Yo prefiero el árbol de los huevitos, no son ni de conejo ni de gallina, si no de esos de las máquinas que se ubican en la entrada de los supermercados, de esos en que pones dos gambas y giras una rueda, huevos plásticos con juguetes chinos dentro, que seguro fabrican chinos que tampoco tienen tiempo para respirar mas son tan pobres que no pueden siquiera comprar un poco de oxígeno. Dentro de los huevos hay sueños,  en una época del año dan deseos, tanto los sueños como los deseos están cumplidos. Este árbol es bonito aunque un poco aburrido, si todos los deseos y sueños de la gente estuvieran cumplidos el mundo sería una masa deforme e incoherente, repletada de contradicciones. Creo que ahora no todo es tan absolutamente diferente, salvo que tenemos una forma relativamente redonda y las contradicciones no son porque pase todo lo que queremos que ocurra, si no porque unos pocos desean y hacen que todo se les cumple, mientras otros millones más nos quedamos como en el paradero, esperando que los deseos pasen en un recorrido, vivientes y cumplidos. Podría haber retrocedido los cuatro escalones, mas decidí quedarme ¿que podía ser peor que respirar las almas archiaprendidas de toda mi familia? entonces rodeé el árbol de los sueños, a veces de los deseos y vi algo sencillamente...

lunes, 20 de agosto de 2012

algunos supuestos y preguntas en torno a un músculo en particular.


sin ella, la sexualidad humana sería tan apasionante como hacer la fila en un Banco. Yo no podría gritar en la calle ¡ABAJO EL TRABAJO! no me llovería mi interior ante un soberano queque de naranja, un encuentro entre las puertas de las voces no podría prolongarse hasta la llama, las cartas ¿quién las sellaría? y la comida, guacho ¿quién diferenciaría el tequila del mate? ¿quién me guiaría entre los sabores salobres y dulces de las escasas epidérmicas superficies que conozco? Neruda era un gil; nunca la escribió una oda. O yo soy más gil aún y jamás la he leído. ¿quién haría que me bebieras los ojos? ¿dónde nacería el deseo? ¿y cómo lamería los resonadores del deseo? ¿quién me desinfectaría la herida? ¿cómo limpiaría las tapitas del yogur? la verdad está en los detalles.-dijeron- y cualquier cosa que pretenda contar es imposible sin ella, para decir eres el totem de todas mis adoraciones o te haz convertido en caca de hipopótamo olorosa y despreciable.... o que se te trabe, y te excuses, no digas nada, te vuelvas marxista al menos por verguenza. Para vociferar ¡¡¡paco culiao!!! o asomarla rápidamente con  insolencia. O bien, uno de sus más prácticos usos: besar a perpetuidad cada provincia de los cuerpos escogidos

lunes, 13 de agosto de 2012

El muerto que baila

salgo a través de mi párpado
toda la humedad es telón
preguntan; ¿TIERRA?
y digo: TIERRA, MI CAPITÁN.
( a mi-misma)
pero entre tierra
mimisma no hay nada
o sea, hay un aura de aire
están tus montes
y los míos
está Venus,
estás tu cual Venus latina
y sin embargo no hay nada
hasta que cierras los brazos,
y mi espalda es un sobre,
y tu la saliva para sellar el sobre,
por carta este cadáver
que hacemos bailar...
y no logra convertirse en espantapájaros.
el cadáver quiso ser marioneta,
mas no quedaba hilo ni mano
(para moverlo)
se hizo polvo de añicos!?!
y lo respiro...
cuando entre tu monte entrecruzado con el mío,
cabe apretado un condenado alfiler
y parece que escuchamos,
el ruido de las suelas,
de los zapatos,
 del muerto que baila.