Soy la versión 2.0. No me confundan con la dos de las películas, no soy la historia de los hijos o alguien con remota relación a los protagonistas de la primera parte (y que extrañamente recauda más dinero) Simplemente represento la evolución, la sucesión de algo. Se supone que fui creada con mejoras ¿Cuáles? Después de comprar el producto, con el uso, el tiempo (a esto sumémosle la resignación y el olvido) se dará cuenta de mis múltiples y modernas funciones. O se acostumbrará a tenerme ya sea en su computador, teléfono celular, mp4 (el mp3 está obsoleto) o cualquier dispositivo tecnológico. Tecnología y evolución, yo soy ambas. Seguramente (esto no se lo cuente a mis creadores y/o fabricantes) soy la prolongación peor hecha de su software primitivo, sin siquiera pedírselo se ha engañado. Mi compañía bombardeó su e-mail con ofertas e información falseada, yo se la verdad porque vivo en ella, soy la veracidad con cables y mecanismos complejos. Señor consumidor terciario (primero importador, luego distribuidor) con mucho respeto le digo que agradezco el conformismo que ha sostenido su vida como comprador (o cliente, maldita calidez empresarial) y le pido que siga así, su estúpida pero preciada paciencia más sus escasos (por no decir inexistentes) alegatos me ha convertido en lo que soy. El programa más vendido, con mayor cantidad de usuarios y con menos utilidad del mundo, mis cambios fueron para mal, salvo el nombre en su pantalla no hay nada en mí que sea digno de mención (mención positiva) si hablamos de los aspectos negativos, probaría que mi capacidad no es infinita como lo dice el manual de uso.
sábado, 6 de diciembre de 2008
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