miércoles, 26 de marzo de 2014

muralla china

vos sabés que la General Paz es su Gran Muralla China,

que repele bolivianos, paraguayos, hunos y cabecitas negras varias,
tú sabí que la gente de bien(es) encanece pelo cocaína,
los niños Peter Pan de los que no vemos ni las sombras no pueden jugar al piedra papel o tijera,
vos sabés que es porque sus manos son pegamento deformado y respirable,
tu sabí que esas señoras de veintituyos, veintimíos, vuelan sin altura en nubosidad parcial de paco,
vos sabés que es muy fácil afichar la ciudad con cartas de amor que digan "DEJAR EL PACO ES POSIBLE"
tú sabí que el autor de esas misivas es el Estado Nacional,
y el Provincial,
y el Municipal,
y el Comunal, 
y el Punteral,
que aman como Polo Norte.
vos sabés que es significa a la manera de los yankees con pretensión de congelar todo tal cual está (excepto los precios)
tu sabí que siguen obsequiando sus silencios que otorgan,
vos sabés que ese con-sentimiento va para los que manejan alfombras voladoras,
donde suben chicas  con vida mala para ir a sitios de mala muerte a ser mujeres de mala vida,
vos sabés que en Misiones un colchón que suene es sinónimo de plato de comida,
tu sabí de todos esos libros y constituciones con esa charlatanería de la esclavitud se abolió en milochonomeacuerdo.
vos sabés todos los años que lloré la miseria que nunca me disparaba de frente,
tu sabí de todos los años que la miseria bombardeó tu barrio pero no supo derrumbarte la infancia,
vos sabés que entregas la vida,
tu sabí que me juego todas las vidas x esta,
vos sabés que si hay poder la imaginación tiene que ir de Comandante,
tu sabí que si juntamos un cerro de batallas y las canjeamos por una guerra,
los que no nos recuerdes comerán de un sol que oscurezca un mundo sin poder(es),
vos sabés que la General Paz es río y yo del lado contrario de los otoños disecados que pisas,
tú sabí que mis ojos sangran y no duelen,
y molerán cemento atravezando tus bosques de pradera uruguaya como túnel luminoso,
vos sabí que un día de estos me vuelvo hecatombe de provincias,
vos sabí que ahí no hay Muralla China que me frene,
vos sabí que sé que todo lo que tocas cobra vida,
yo re sé que voy a resucitar como utopía entre tus manos.


domingo, 23 de marzo de 2014

res o re-es

y que me podés traer de la que nunca fue mi patria?
una foto familiar donde quepa el mundo,
o unas sopaipillas quema-dedos sangrando pebre,
un lago de porotos con merquén en el que naden dentro de bolsas de papel merluzas y reinetas.
podría traerte un avioncito de hoja de cuaderno,
que atravesó los barrotes de las ventanas de los liceos politécnicos,
vente a lomos de un huemul (que está en el escudo Nacional y nadie nunca ha visto uno en vivo y en directo)
de escolta un quiltro, con cabeza de Pastor Alemán y cuerpo de chiwawa.
Tráeme el mar que no encierran postales,
con olor a ser niña creyendo en los dragones que surcan la línea del Ecuador,
empaca los bosques de mondadientes de gigantes,
sálvalos de ser talados por Dioses en dos piernas,
quiero esas micros pintadas con agua y tiza,
que convoquen a todas las marchas que no iré,
resúmeme Plaza Italia y sus hormigueros,
guarda las ballenas de violencias naturalizadas como los Estados,
guárdalas en un sobre,
para poder escribir ese país que no es mío y nunca lo fue.
Déjame inventar un lenguaje que levante ciudades que no pretendan rajar el cielo,
uno donde mi no-patria pueda habitar,
y lobotomizamos la historia,
y hay una memoria que me cae,
diagramando flujos de mujeres que parieron a techo ausente,
déjame re-escribir el territorio donde crecí,
entre puestas de sol e invernaderos de ritos,
reescribiré un país en el que podamos parir con decidida dignidad,
reescribiré un país, que ya no quiera serlo.


lunes, 3 de marzo de 2014

deseo aerostático

vuelo en modo sueño

para ser tu arcilla
y la canción que entra por tu jaula de pájaros con memoria de párpados.
y soy esa fuerza que te llegó del Sur,
ese donde Marzo es frío,
y las lágrimas del pasto amanecen sal,
y justicia es una palabra que nunca abrazamos de cuerpo entero.
solo inspeccionamos riel abajo,
no la trajo el Norte,
ni el atlántico en barcos japoneses aparentemente pacíficos.
sopló la pampa a la manera de los globos aerostáticos,
(eligen desprenderse de todo antes de la muerte)
un sur muy terremoto que derrumba la miseria de los conventillos,
rutilante como tarde de octubre
olas de arena tramitando retornos
el sur que despegó playas de altura para convertirse en un Atlas aymara.
frena el sonido de la explosión,
frena la estadística que dice;
la luz de sus cascos solo encandilará niños sin cuadernos 
para dibujar montañas subterráneas como tumbas familiares.
la bicicleta se pedalea con las manos,
gritando una sonrisa que más parece hamaca,
eligiendo volver al lugar sin límites,
jurando siempre sin Dios:
quiero ser todos los objetos que a través de tus manos viven.