domingo, 18 de julio de 2010

celestelcuerpo





Puedo llamarte cuerpo celeste? Puedo. Puedo predecir tus visitas a mi planeta? Puedo. Puedo dibujar con tiza la órbita que seguirás hasta que el sol explote? Puedo





¿puedo?










Te vendería una galaxia,




suerte de cometa indescifrable, impredecible, de recorrido imperceptiblemente veloz, atraviesas mi cuerpo en lo que demoro en exhalar, mi soplido puede ser tu combustible, un cigarro barato de cohete, llévame a tu velocidad que no me permita abrir los ojos un vez iniciado el despegue, quiero conocer las expandibles fronteras del infinito (y más allá),






poder respirar fuera de mi atmósfera y dormir boca arriba mirando los árboles de todos los planetas que quepan en mí.

Vamos ¡!




Te regalo el universo que no me pertenece!!!



Solo hazme el favor de
no pasar cada
12 lustros

y mantengámonos


a pocos,


casi mínimos,


años luz

de


distancia.

0 comentarios: