
este tiempo me muerde, es año de dejar de tener tres para tener cuatro, ver algo a un océano de distancia y como en el fin de los tiempos correr sin cansarse, quisiera saberlo, quisiera también que efe fuera finalmente feliz farfullándo fijamente fijando fuegos fucsias fosfóricos. Ya murió, nació, aprendió a caminar, salió del corral. A veces me siento de cinco años, me pregunto el pro qué de todo, me saco las culpas de nada, está desapareciendo mi verguenza y me pongo feliz de solo tirar cosas al cielo, lo lindo es que nunca se caen. Hoy, es una de esas veces.
sábado, 15 de mayo de 2010
perroño
Publicado por Ninguna en 21:43
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario