domingo, 17 de febrero de 2019

La muerte hace las estrellas.

Mi tranquilidad es saber
que nos dimos todo lo que pudimos darnos
aunque a veces
fuera
una muestra de eso
que traemos
de lo dañino que es
el fucking amor romántico,
los valores de este sistema.
donde la empatía está
en peligro de extinción
y el miedo aparece en todas las selfies.

Mi tranquilidad es saber
que en alguna dimensión,
en uno de esos sistemas solares
donde nos amamos profundo,
seguimos juntas.

Porque lo que brilla
después de estallar
extiende su muerte como un bello evento del cosmos
y puede verse
pese a la contaminación lumínica
desde
alguno de esos lugares del mundo
donde se que cada una estará
poniendo lo mejor
lo más fuerte y vulnerable
de sí misma
para cambiar esta realidad de mierda
que
como nosotras
también es responsable
de las heridas.  

lunes, 11 de febrero de 2019

les niñes

No puedo pensar más
en las estructuras que pensaba
me cuestan  los singulares grandilocuentes
La Revolución
El feminismo
me gusta creer en la pluralidad de los conceptos
y en la mágica posibilidad
que un aleteo de mariposa
o escuchar con todo el tiempo que
pueda permitirme
antes de decirme desde un discurso de certezas
pueden ser un movimiento enorme.


Por eso,
esa cosa del sujeto revolucionario
las jerarquías de la lucha más importante
me parecen de esas ideas en que creías
y hoy te resultan absurdas.
Como una banda que escuchaste mucho en la adolescencia,
que hoy te parece malísima
o ya escracharon a sus miembros.


Pero,
si tuviera que volver a pensar
en esa cosa del sujeto revolucionario
me atrevería a decir
en esta realidad donde nadie enuncia
#todes comparten
que los sujetos o sujetas revolucionarias
son
les niñes.

miércoles, 6 de febrero de 2019

para todos nuestros momentos

para todos nuestros momentos
tuve un poema.
incluso en los que
de tantos documentos sin título
perdidos en mi Drive
solo pude sacar en limpio
el silencio público
y darte la razón.

sé que un día
en algún continente
nos volveremos a abrazar
mucho rato seguido.
al tiempo,
con su forma invisible
de barrernos las hojas del patio
y moldearnos nuevas caras
para transportarnos en los días,
al tiempo,
solo hay que darle permiso.

para todos nuestros momentos
tuve un poema
todos son
consecuentemente
parecidos
a la arquitectura fantástica
que supimos ser

se que un día
en algún continente
ellos serán como un antiguo tatuaje
que miraremos para decir
¿te acordás?
o en mi idioma
¿te acordai?

yo no tendré
nada escrito
nos rodearán
como los vientos del tiempo
pájaros hechos
de hojas lisas
como en las que me gusta
escribir
como las que te gustaba
regalarme.