domingo, 14 de septiembre de 2014

el H20 en la fórmula del petróleo

Voy a convertir el h2o en la fórmula del petróleo
iu es ei e Israel quedarán jalando de un lado y otro de un avioncito de hidrocarburo
acto seguido caerán porque el hueso del perro va a desaparecer
voy a convertir el h20 en la formula del petróleo
e incendiaré el aire de toda esta Provincia
volátil como imaginaciones de niños radicadas en cuentos de dragones
y mitología inglesa que leímos en infantobest seller
volatizada llegaré a contarte porque la esperanza de eso que decían mi país
colgó de un lienzo sobre el que escribimos EN TOMA

vamos a viajar en una piedra enrabiada
sobrevolando la Alameda bombardeada de Allende
que se junta con la Alameda de mi adolescencia
voy a defender tu capacidad de asombro a piedrazos
si es necesario

si, es justo y necesario no creer en vos Señor
que mandas evangelistas al furgón
a que reciten en tono monocorde el esqueleto de palabras famélicas

escribamos el ritmo de un poema
que pueda bailarse en mapudungun y lunfardo
dame 5 minutos
no para convencerte de la urgencia de la revolución jacintista
ni de la mentira del Señor Pugliese
que nos dice que no somos empleados si no socios
y que todos podemos hacernos ricos
cinco minutitos para pintarte un lenguaje no silabárico
que le cante a los conventillos imaginarios de la tristeza
tristeza que hierven los abrazos,
y si tienen suerte,
la evaporan.

Evaporándonos en una mañana blanca
como el primer cohete latino
que no financió ningún imperio
ni de guerra de freezer ni Star Wars

vamos al Espacio de las cosas que no existen
acompáñame que me propuse ir a buscar
todos los brazos y piernas
de los niños palestinos

vivo desperdigada
en todos los que se curtieron
sin perder la ternura jamás

vivo con el brazo adherido
a un campamento de guerrilleras kurdas
y sus canciones que no entiendo
sus amores que nunca concretan
sus fusiles almohadas
y sus convencimientos de mujer árbol

voy a invocarte con las voces que me atraviesan
con toda mi timidez,
que nadie conoce,
(pues sufre pánico escénico)
cubierta con mi ternura
convertida en un poncho de hilos de greda
cuando logre incendiar el aire
no cierres los ojos ni te cubras la cubierta
que voy a llegar hecha lluvia
a inundarte
no de humedad y colchones resfriados,
no de catástrofe y punteros,
in
un
darte
de luminoso
viento de verano en la noche,
inundarte
-aunque suene panfletario-
in
un
darte
de alegre rebeldía.