martes, 29 de octubre de 2013

poema con ganas de serlo

A veces, una persona aparece pero es otra y no importa lo que pase, la vas a conocer igual.
Vos sos un compañero de escena nos conectamos en cada réplica (por ahora)
Estudiaría medicina para aprender tu anatomía de aquí a Marte
Cruzándome gente en boliches de los que solo conozco la puerta
yo me quedo
un ejército de buenas frases para gastar en tu oreja que dicen que es más rápida que la lengua
sos un camello en el desierto más árido del mundo, entonces a cabalgar se ha dicho,
un atajo a tu risa en el centro de la primavera
pájaros pantanosos, cuando no apareces me viene un dolor de unicornio muerto; pero despierta pueblo querido
¿qué pasa con los caminos a los que  nunca llegaremos?
Será que con mis pasos recorro…
Arrástrame al enchufe de tus poros de placer de terciopelo
mi corazón se masturba pensando en tu risa
soy un tal para cual
soy también un mediodía con luna
no soy más que una simple observadora humana
y tantas cuestiones,
sos un loco extraño haciendo un asado en mi parilla con la desfachatez de no invitarme
igualmente me despierto en tu casa, parece que no era tan así
es muy bueno el ejercicio de completar mis renglones en ti,
Palabras voladoras que acarician
no es lo mismo tomar un atajo a tu boca convencida que,
que me atajes en tus brazos sin frases incompletas.





·         Poema colectivo escrito por Ari,Sofi  Freijo y Jacinta.

martes, 8 de octubre de 2013

como (un) respiro

la moda y los reyes magos
la piscina de cerveza en la que me hundo cuando quiero ir cuesta abajo x San Juan
(y no hay santo, solo Garay, cuesta arriba la mañana)
la gente hablando de sus cuerpos,
los veinteañeros perdiendo un mediodía de lunes hablando de sexo,
yo colecciono fotos que se mueven,
escenas de películas que solo filman mis ojos
Yo me reparo todos los días,
aunque no sea máquina y esté a una galaxia de oler perfeccción,
me condenso...
en el calorcito de fósforos que prenden voces,
que no se escuchan hace tanto tiempo o el contacto con un hombro solitario del Centro.
a veces la nostalgia me gana
y no puedo culpar a la lluvia (porque hacen 30 grados y todo es sol sobre sol)
El Clarín canta mentiras,
al otro lado El Mecurio las solidifica,
al otro lado del charco no quedan tupas vivos e indoloros.
Invéntame un carnaval en esta vereda de palets olvidados,
un corso donde el mundo no sea tan terrible y la gente no ignore,
perdiéndome en colores y espuma de cotillón,
saltando en cámara lenta arriba de un tambor,
sin ritmo,
sin cansancio,
sin energía,
sin mal-versa-ciones,
dedicadas a nadie,
solo la ilusión,
aunque dure una noche de Febrero,
de tocar, con la punta de los dedos y el rubor de toda una piel,
con la humildad de mi columna rota,
una libertad que no quepa en una estatua,
ni se raye sobre las murallas de Sarmiento,
entre Paraná y Montevideo,
como una acción que se engendrara y pariese,
muchas veces,
incontables veces,
y que corra gritando desaforada
escapando de la eternidad refrigerante.